GPL Research
Volver al blog
Metodología

Técnica de la encuesta: fundamentos y metodología

La encuesta es, probablemente, la técnica de recolección de datos más utilizada en las ciencias sociales y en la investigación aplicada. Está presente en estudios de salud, mercado...

Gabriel Pérez-León3 de julio de 20267 min

Técnica de la encuesta: fundamentos y metodología

La encuesta es, probablemente, la técnica de recolección de datos más utilizada en las ciencias sociales y en la investigación aplicada. Está presente en estudios de salud, mercado, educación y políticas públicas. Pero detrás de su aparente sencillez hay un proceso metodológico riguroso que conviene conocer a fondo.

En este artículo recorremos sus fundamentos, los pasos para diseñarla, los tipos de encuesta que existen y los criterios para validar su confiabilidad.

¿Qué es la encuesta como técnica de investigación?

La encuesta se define como un conjunto de procedimientos estandarizados que permiten recoger y analizar datos de una muestra representativa de una población más amplia (Duarte Sánchez & Guerrero Barreto, 2024).

Su propósito es explorar, describir, predecir o explicar características de un fenómeno social, económico o sanitario (Casas Anguita et al., 2003).

No se trata solo de un listado de preguntas. Stantcheva (2023, citada en Duarte Sánchez & Guerrero Barreto, 2024) señala que la encuesta implica crear el propio proceso que genera los datos, permitiendo al investigador construir variación identificable y controlada.

El cuestionario como núcleo de la encuesta

En el centro de toda encuesta está el cuestionario: una serie de preguntas elaboradas cuidadosamente para aplicarse dentro del marco investigativo (Duarte Sánchez & Guerrero Barreto, 2024).

El cuestionario no es un simple conjunto de interrogantes. Es, en realidad, el objetivo mismo de la encuesta cuando se aborda desde una perspectiva cuantitativa, funcionando como instrumento de medición de una realidad concreta.

Etapas para planificar una investigación por encuesta

Diseñar una encuesta exige seguir una secuencia ordenada de pasos. Casas Anguita et al. (2003), retomando a Santesmases, proponen las siguientes etapas:

  • Identificación del problema de investigación.
  • Determinación del diseño del estudio.
  • Especificación de las hipótesis.
  • Definición de las variables.
  • Selección de la muestra.
  • Diseño del cuestionario.
  • Organización del trabajo de campo.
  • Obtención y tratamiento de los datos.
  • Análisis e interpretación de los resultados.

Cada etapa condiciona a la siguiente. Una mala definición de variables, por ejemplo, complica después el diseño de las preguntas.

La importancia del trabajo de campo

Una vez diseñado y probado el cuestionario, comienza la fase de aplicación. Aquí entra en juego el método elegido: entrevista personal, telefónica, o cuestionario autoadministrado (Casas Anguita et al., 2003).

El éxito de esta etapa depende de la preparación del encuestador y de la correcta selección de quienes serán entrevistados.

Problemas como viviendas vacías, resistencia a participar o dificultades de acceso afectan directamente la representatividad de los resultados (Duarte Sánchez & Guerrero Barreto, 2024).

Tipos de encuesta según su forma de aplicación

Existen distintas modalidades de aplicación, cada una con ventajas y limitaciones propias.

Encuesta personal

El investigador interactúa cara a cara con el participante. Esto permite aclarar dudas y observar el lenguaje corporal, aunque implica mayor costo en tiempo y recursos (Casas Anguita et al., 2003).

Encuesta telefónica

Es más económica que la personal y permite acceder a personas difíciles de contactar. Sin embargo, exige preguntas breves y claras, y puede sesgar la muestra si hay personas sin teléfono (Casas Anguita et al., 2003).

Encuesta autoadministrada y por internet

En este caso no hay un entrevistador presente, lo que reduce el sesgo que su figura podría introducir. La encuesta electrónica, en particular, se ha vuelto muy popular por su accesibilidad y bajo costo de distribución (Duarte Sánchez & Guerrero Barreto, 2024).

Plataformas como Google Forms facilitan hoy la creación rápida de formularios y bases de datos para investigación.

Tipos de encuesta según la dimensión temporal

Otra forma de clasificar las encuestas es según el momento en que se recogen los datos.

Diseño transversal

Describe la realidad en un punto específico del tiempo. Es rápido, económico y facilita las inferencias, aunque no permite establecer relaciones causales (Duarte Sánchez & Guerrero Barreto, 2024).

Diseño longitudinal

Recoge información en distintos momentos temporales, lo que permite observar cambios y entender causas subyacentes. Su principal limitación es el costo y el tiempo necesario para completarlo.

Diseño del cuestionario y tipos de preguntas

El cuestionario traduce variables empíricas en preguntas concretas, capaces de generar respuestas fiables y cuantificables (Casas Anguita et al., 2003).

Existen dos grandes categorías de preguntas según la respuesta esperada:

  • Preguntas cerradas: ofrecen opciones fijas como "sí/no" o escalas de Likert. Facilitan el análisis estadístico, pero limitan la riqueza de la respuesta.
  • Preguntas abiertas: permiten al encuestado expresarse libremente. Aportan datos cualitativos ricos, aunque su análisis es más complejo y demanda más tiempo.

Recomendaciones para ordenar las preguntas

Para mejorar la calidad de las respuestas, conviene seguir algunas pautas básicas: agrupar preguntas por tema, limitar la cantidad por variable, situar las preguntas sensibles en la parte central y evitar cambios abruptos de tema (Duarte Sánchez & Guerrero Barreto, 2024).

Un lenguaje claro y adaptado al grupo demográfico objetivo también mejora notablemente la precisión de los datos recogidos.

Validación y confiabilidad del instrumento

Todo instrumento de recolección de datos debe demostrar que mide realmente lo que pretende medir. Para ello existen dos caminos complementarios.

Validación por juicio de expertos

Consiste en someter el instrumento a la evaluación de especialistas en el tema, quienes determinan si las preguntas son pertinentes y relevantes (Duarte Sánchez & Guerrero Barreto, 2024).

Se recomienda contar con un mínimo de tres expertos para garantizar una validación de contenido sólida.

Validación mediante pruebas estadísticas

El coeficiente alfa de Cronbach es la medida más empleada para evaluar la consistencia interna de una escala. Valores entre 0,80 y 0,90 se consideran ideales (Duarte Sánchez & Guerrero Barreto, 2024).

Además, Casas Anguita et al. (2003) distinguen tres tipos de validez: de contenido, de criterio y de constructo, cada una evaluando un aspecto distinto de la calidad del instrumento.

Errores frecuentes en la investigación por encuesta

Durante el proceso pueden surgir errores que afecten la interpretación de los resultados. Casas Anguita et al. (2003) los agrupan en dos categorías principales:

  • Errores aleatorios: derivados del azar, como los errores de muestreo o de medición.
  • Errores sistemáticos o sesgos: originados en el diseño del estudio, ya sea por una mala selección muestral o por sesgos del entrevistador.

Reconocer estos errores desde la planificación ayuda a minimizar su impacto en los resultados finales.

La encuesta aplicada: un ejemplo real

Un caso ilustrativo es el relevamiento realizado en el Barrio Paloma de la Paz, en Corrientes, Argentina, donde se diseñó un instrumento de cinco módulos para captar información sobre vivienda, personas, educación, empleabilidad y consumo cultural (Falcón et al., 2019).

El instrumento permitió censar 414 viviendas y 1197 personas, generando un diagnóstico sociodemográfico que sirvió de base para políticas de intervención comunitaria (Falcón et al., 2019).

Este ejemplo muestra cómo la encuesta trasciende el ámbito académico y se convierte en herramienta clave para la planificación social.

Conclusiones

La encuesta es mucho más que un cuestionario: es un proceso metodológico completo que incluye planificación, diseño, aplicación, análisis y validación.

Elegir el tipo de encuesta adecuado —personal, telefónica, electrónica, transversal o longitudinal— depende de los objetivos específicos de cada investigación y de los recursos disponibles.

La calidad de los resultados depende tanto del diseño cuidadoso del cuestionario como de la validación rigurosa mediante juicio de expertos y pruebas estadísticas como el alfa de Cronbach.

Casos aplicados, como el del Barrio Paloma de la Paz, confirman que un buen instrumento de recolección de datos puede convertirse en una herramienta valiosa para el diagnóstico social y la toma de decisiones.

Palabras clave

encuesta, cuestionario, metodología de investigación, validez de contenido, confiabilidad, alfa de Cronbach, diseño transversal, diseño longitudinal, trabajo de campo

Referencias

Casas Anguita, J., Repullo Labrador, J. R., & Donado Campos, J. (2003). La encuesta como técnica de investigación. Elaboración de cuestionarios y tratamiento estadístico de los datos (I). Atención Primaria, 31(8), 527-538. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=622168

Duarte Sánchez, D. D., & Guerrero Barreto, R. (2024). La encuesta como instrumento de recolección de datos, confiabilidad y validez en investigación científica. Revista de Ciencias Empresariales, Tributarias, Comerciales y Administrativas, 3(2), 94-107. https://educaciontributaria.com.py/revista/index.php/rcetca/article/view/70

Falcón, V. L., Pertile, V. C., & Ponce, B. E. (2019). La encuesta como instrumento de recolección de datos sociales: Resultados diagnóstico para la intervención en el Barrio Paloma de la Paz (La Olla) - ciudad de Corrientes (2017-2018). XXI Jornadas de Geografía de la UNLP. https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.13544/ev.13544.pdf

Arias, F. G. (2012). El proyecto de investigación: Introducción a la metodología científica (6ª ed.). Editorial Episteme. https://tauniversity.org/sites/default/files/libro_el_proyecto_de_investigacion_de_fidias_g_arias.pdf

GPL Research

¿Necesitas apoyo metodológico, estadístico o académico?

GPL Research puede ayudarte a estructurar tu investigación, revisar tu metodología, analizar datos y preparar resultados con criterio técnico.